jueves, 2 de abril de 2009

sensibilidad: ¿defecto o virtud?

Debería ser una virtud, pero en este mundo es un defecto. El que es sensible percibe que ha venido a un mundo equivocado. Esa es la mayor fortaleza que tiene, no se encuentra atado a lo que la mayoría. Y su mayor debilidad, no puede ser completamente feliz mientras haya sufrimiento. Lo que más placer le produce: mejorar el mundo en el que vive.

Se comprende que como animales que somos, el instinto primordial es la supervivencia y por tanto, cubrir las necesidades básicas, pero una vez satisfechas éstas, como humanos que también somos, deberíamos sentirnos impulsados por mejorar el mundo en el que vivimos.